Mi hijo adolescente está teniendo sexo y ¿ahora qué?

Publicado el: 24 Apr 2013

No permita que el miedo o la preocupación le impidan hablar de sexo con sus hijos y siga estas recomendaciones.

Kattia Chaves Alvarado kattia.chaves@nacion.com
Más notas del autor
Shutterstock

 

En Costa Rica, el 70% de los adolescentes varones tuvieron su primera relación sexual antes de los 18 años y en el caso de las mujeres un 50% iniciaron antes de esta edad; según la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2010.

 

La información que los adolescentes toman respecto a la sexualidad, la adquieren en un 34% de su madre, de los maestros en un 17%, los amigos, padres y medios de comunicación, en ese orden, según lo cita el el Dr. Andrés Zamora ginecólogo especialista en adolescentes. Se recomienda aprovechar la estadística y estrechar los canales de comunicación con su adolescente, pues es un hecho que ellos ¡están teniendo sexo!

 

Las estadísticas así lo reflejan, aunque posiblemente se queden cortas, señala el especialista. Ante este panorama que para algunos padres de familia puede ser inquietante o causante de insomnio, lo mejor es tener los ojos y oídos abiertos para atender cualquier inquietud de su hijo adolescente.

 

Si su adolescente ya tuvo sexo, solo queda conversar, prevenir y visitar al médico. Pero, ¿qué hacer para abrir los canales de comunicación con su adolescente y así poder hablar sobre esto? Aquí le damos algunas recomendaciones:

 

 

  • No niegue, minimice o tape ante los demás, que como madre o padre de familia le preocupa que su adolescente ya se haya iniciado sexualmente.

  • Abra sus oídos, pero sobre todo su cerebro para que pueda captar los mensajes o el entrelíneas cuado hable con su hijo o hija.
  • Pregunte directamente a su adolescente si está claro en las cosas básicas sobre sexualidad que debe saber: ciclos de la mujer, periodo de riesgo para embarazo, enfermedades sexuales, métodos anticonceptivos y de protección, etc. Como es muy probable que su adolescente le diga que sí sabe de todo eso; extérnele nuevamente que puede contar con usted y que está dispuesta a despejarle cualquier duda.
  • Recuerde que usted fue adolescente también. Teletranspórtese unos años atrás y recuerde la intensidad y emoción con que usted podía sentir, desear o enamorarse. A muchos adolescentes les cuesta expresar sus emociones y necesidades por desconfianza o vergüenza, así es que si se pone en sus zapatos, la conversación será más fácil.
  • “Los tiempos han cambiado”... puede que sí o tal vez no..., pero la ventaja es que hoy existe cualquier cantidad de información sobre sexo disponible y por esa razón es tan importante que usted esté ahí para su adolescente, para ayudarle a discernir, para darle las herramientas necesarias para ser responsable y evitar exponerse a enfermedades de transmisión sexual, embarazo o un sufrimiento afectivo.
  • A la hora de hablar de sexo, es probable que usted pueda sentir inclusive más pena que su propio adolescente, de forma que relájese y tómelo como algo necesario que además, les permitirá establecer una relación más respetuosa y madura. La idea es acercar al adolescente y no castigarlo o aislarlo.
  • Importantísimo: lleve a su hija a consulta con un Ginecólogo o Ginecóloga infanto-juvenil; -haya o no tenido relaciones sexuales-, pues el médico puede hacer una revisión de otros órganos, chequear que el desarrollo físico y psicológico es el adecuado para la edad del menor, detectar infecciones y ayudarle a educar y prevenir con todo el conocimiento sobre muchas inquietudes del adolescente.
  • Algunas ocasiones cuando los jóvenes son reacios a comentar aspectos de su intimidad, se puede tomar como ejemplo el caso de alguna compañera o compañero de colegio para iniciar el tema; o comentar alguna escena de una película.
  • A menudo los cambios que experimentan los hijos son tan rápidos que no da tiempo de acostumbrarse, por eso es importante crear un buen clima en casa; que permita confianza y el lugar seguro para el adolescente.
  • No sea cerrado, los adolescentes quieren escuchar el porqué de las cosas y ante su negativa en la concesión de algún permiso en el fondo lo que hay -después del berrinche- es una necesidad de conocer la respuesta o de establecer una charla.
  • Puede dejar a su alcance o entregarle directamente manuales o brochures de fácil lectura sobre sexualidad. No tenga miedo a darle más información de la cuenta; pues es casi seguro que por medio de amigos haya tenido acceso parcial a mucha más información que la que usted le está dando; y posiblemente la información conseguida informalmente no sea tan completa o correcta, como la que usted por su preocupación y amor le puede ofrecer.
  • Busque en internet páginas educativas que permitan remitir consultas a médicos profesionales, pero asegúrese de su veracidad.
  • Por último, eduque y brinde el amor a su adolescente como a usted le hubiera querido para sí mismo: con consideración, respeto, madurez y empatía; si lo hace de una forma concienzuda, podrá disfrutar más del adolescente que tiene en casa y de paso, evitar muchos dolores de cabeza de por vida.

 

 

Fuentes: Dr. Andrés Zamora, ginecólogo especialista en niños y adolescentes del Hospital Clínica Bíblica. Teléfono: 2522-1000. Libro: “Un adolescente en casa” del Dr. Joan Carles Surí. Encuesta Nacional de Sexualidad de Costa Rica, 2010. Consulta a algunos padres y madres de familia y otros adolescentes.

0
Su voto: Ninguno
Más notas del autor